CPIV- Silvana

Relatos que optan al premio popular del concurso.

Moderadores: kassiopea, noramu

Avatar de Usuario
Arwen_77
Vivo aquí
Mensajes: 13589
Registrado: 23 Sep 2007 20:49
Ubicación: Comunidad de Madrid

CPIV- Silvana

Mensaje por Arwen_77 » 07 Abr 2009 23:56

SILVANA

Me muero. Las esperanzas se alejan, llevándose parte de mi alma con ellas. Me muero y aún no he vivido. Me muero… y aún no he amado.

Cierro los ojos y unas imágenes llenas de color y alegría inundan mi mente. El verde lo colorea todo, iluminado por el llameante sol. Oigo pasos a gran velocidad, jadeos, risas… alguien cae. Un niño se revuelca por el suelo, ensuciándose más de lo que ya estaba. En lugar de llorar, ríe.

Inspiro hondo para respirar aquel aire puro que parece envolverme, pero el pecho me arde y una nueva sensación de mareo se apodera de mí.
Noto una mano sobre mi hombro y abro los ojos. Yo también he caído al suelo, pero no río. Un dolor agudo atraviesa mi corazón mientras intento respirar.

- ¿Cuánto? – pregunto al tiempo que escupo sangre.
- Bueno… - El doctor se coloca bien sus gafas y me ayuda a incorporarme. – Supongo que semanas… meses, con mucho reposo – se apresura a decir.
- Gracias – consigo decir y salgo sin decir nada más de la estancia. - ¡Eh, tú! – la doncella se vuelve asustada. – Avisa a la señora de que su hijo reclama su atención, en el salón pequeño. ¡Vamos rápido!
- Sí, señor – y como si mis palabras la empujaran, echa a correr.


Me noto a mi mismo sorprendiéndome de que el verde sea verde y el sol aún reluzca. Al parecer todo sigue igual aunque ya nada sea lo mismo.
Bajo del carruaje, agarrando bien fuerte mi maleta. Paso a paso, ando sobre el camino que tantas veces anduve, pero esta vez lo hago cargando con los pesares que conlleva ser un hombre. Mudamos la inocencia en egoísmo y antes de darnos cuenta, hemos hecho tanto daño a nuestro alrededor que ni todas las plegarias conseguirían la salvación de nuestra alma.
Pera ya nada de eso importa. Lo único que quiero es volver a soñar, volver a mirar al cielo y sentirme libre de mi propio destino.

Sentado en la barandilla de la terraza, apoyado en una de las viejas gárgolas, guardianas de mi familia, me deleito contemplando el papel que he dejado sobre mis piernas. Paso la pluma entre los dedos con pereza, y miro al cielo, como esperando que un rayo de luna ilumine mis pensamientos. Apoyo la cabeza en la fría piedra mientras unas horribles ganas de llorar me oprimen el pecho. Solo quiero escribir… algo, morir sabiendo que una parte de mi seguirá en este mundo, que mi existencia no habrá sido totalmente banal e insulsa. Necesito creer que me recordarán, que no caeré en el olvido como tantos otros.
No quiero escribir sobre lo que conozco, pero me siento incapaz de inventar lo desconocido.

Como si fuese producto de mi imaginación, una dulce voz inunda mi cabeza. Parece una cancioncilla infantil, cantada con una ternura y una inocencia que me desbordaban.

La necesidad de saber de donde proviene aquella música se apodera de mi, haciéndome correr con una fuerza que creía no volver a tener. La desesperación me lleva hasta los altos muros que rodeaban el antiguo cementerio. Apoyándome en la pared, llego hasta la entrada, de hierro negro, que cede y chirría a mi paso, haciendo que la música desaparezca para aumentar mi locura.

Corro entre tumbas olvidadas y flores marchitas, en busca de esa voz…, en busca de ese ángel que ha hecho que mi corazón vuelva a latir.

Y al fin la veo. La miro mientras ella me observa tras un árbol, asustada. Y de repente todo tiene sentido y ya nada importa. Por que solo por poder seguir contemplándola hubiese dado lo que me quedaba de vida, porque en solo un instante se había convertido en mi única razón para seguir respirando.

Intente dar un paso, acercarme. Quería sentirla, inspirar su aroma, enredar mis dedos en su cabello, rozar su mejilla, caerme en su mirada. Tanto lo deseaba que no me di cuenta de lo asustada que estaba, y antes de que pudiese evitarlo lo único que alcancé a ver fue una sombra blanca, moviéndose entre los árboles, desapareciendo, escapando de mí.

- ¡Esperad! ¡Solo quiero saber vuestro nombre!

Unos ojos rasgados, casi cristalinos, han atravesado mi alma y me han convertido en mero esclavo de sus deseos. Sus labios color carmín, pequeños y gruesos, su cabello tostado, largo y ondulado, sus alas… ¿Es posible que no las tuviese? Era un ángel, de eso estoy seguro. El ángel más hermoso de todo el cielo, venida aquí para iluminar mis últimas horas de vida.
Solo podía dar gracias al señor y rezar con todo mi alma maldita por volver a verla al menos una vez más…

Levanto la pluma y leo lo que acabo de escribir. Arrugo el papel y me entran ganas de arrojarlo al vacío. Lo que he escrito parece un enamoramiento pasivo y racional. Y no lo es. Es el movimiento, el impulso, el bombear de mi corazón. Me martillea y obsesiona. Me quita la vida y me da una razón para vivir.

Aparto las hojas y alzo la mirada. El sol ya ha comenzado a salir, bañando el cielo con su primera luz. Me levanto, tengo que verla otra vez. Vuelvo al cementerio y recorro sus calles, deseando escuchar algún sonido, ver algo… algo que me de esperanza.

Cuando la respiración empieza a fallar y el ánimo a decaer decido descansar unos minutos junto a la tumba de mi pequeña hermana, una niña inocente a la que Dios no dejo crecer. Junto a su tumba, un ángel de mármol la guarda. Me recuesto en las hojas, junto a ella, dejando que las horas pasen sobre mí.

Está lloviendo, es de noche y escucho a un montón de gente a mi alrededor. Pestañeo, aunque las lágrimas aún siguen en mis ojos. Figuras oscuras que lloran y se abrazan llenan el cementerio. Oigo un llanto, un sollozo silencioso y reprimido, y se que es de ella. Ella es una de esas figuras que no paran de actuar a mí alrededor, enmascaradas. Corro hacia ellas pero huyen de mí, no dejan que las atrape. Doy vueltas, alzo la mano, pero cada vez están más lejos…

Abro los ojos. Ya está anocheciendo y la lluvia ha desaparecido, aunque no los sollozos. Me incorporo con cuidado y miro entorno a mi.
Y la veo, una criatura que solloza junto a la estatua de mármol, dos ángeles a cual más bellas, tristes y hermosas. Contemplo su figura, esbelta y pequeña, aunque llena de sangre, brazos, vestido y rostro. Me pregunto si se lo hizo cuando callo del cielo…

Desee ser una de aquellas figuras, y que sus brazos me rodeasen, y poder sentir su cuerpo junto al mío.
El deseo de abalanzarme sobre ella se iba haciendo cada vez más intenso. Quería abrazarla entre mis brazos, sentirla, besarla, hacerla mía, como tantas veces antes había echo… Pero no podía, con ella no. No con el único sentimiento puro que me quedaba.
Ella abre los ojos. Sus pupilas me paralizan.

- ¿Cómo os llamáis? – preguntó cuando mis labios consiguen separarse. Un paso adelante y una mirada vacía es todo lo que obtengo por respuesta.

- ¿Cómo os llamáis, dulce ángel? – vuelvo a preguntar, consiguiendo un nuevo paso, pero ninguna palabra. – Sé que podéis hablar, os oí cantar anoche… - sus ojos me observaban mientras hablaba, impasibles, sin tan siquiera pestañear.- Eres distinta a todo ¿Verdad? – seguí murmurando, aunque sabía que no podía entenderme. – Pero eres mi ángel, - dije mientras me arrodillaba frente a ella y he jurando amarte, en la vida y en la muerte, y aunque vos no podáis ser nunca mía, yo os pertenezco.

Pensé que huiría, pero en lugar de eso se arrodilla también, sin apartar sus ojos de los míos. Es como una niña que mira un mundo que no entiende. No puedo razonar con ella, nunca conseguiré que sus ojos me vean realmente, solo puedo aspirar a mirarla, admirándome cada vez más de su infinita belleza. El pelo enmarañado, lleno de hojas, las gotas de sangre resbalando por la comisura de sus labios, su mirada fría, casi inhumana… todo ello la hacía más única, más especial. Alguien con alma propia, alguien destinado a ser para mí.

- ¿Sabéis? – Rompo el silencio- Creo que voy a llamaros Criatura del bosque. Porque es aquí donde vivís, ¿no? Silvana, sí, me gusta. – Alzo la mano, intentando tocar su cabello, pero inmediatamente se pone en pie. Presiento que va a salir corriendo así que la agarro del brazo para que no escape. Enseguida me arrepiento.

Esta asustada, aterrorizada, piensa que le voy a hacer daño. Le doy miedo. La suelto y, tras unos segundos de duda, echa a correr.
Corro tras ella. No importa hacia donde o lo lejos que tenga que ir, sé que si la pierdo ahora, nunca volveré a verla. Corro entre árboles, tumbas y rocas, por paisajes que nunca antes había visto, siguiendo una blanca estela que me abandona. Pronto noto mis pulmones arder, se que no voy a aguantar mucho más pero me obligo a seguir. Tropiezo, caigo, ruedo, no puedo respirar. Mi cabeza palpita, mis pulmones escupen sangre, un dolor agudo me aprisiona el pecho…

- Solo quería que tú también me vieras, que te quedaras conmigo… - intento decir, pero las palabras no me salen.

Toso, me asfixio, intento respirar y me atraganto en mi propia sangre… vuelvo a toser. Me siento débil, no tengo fuerzas para moverme, ni siquiera para toser. Estoy mareado, me duele tanto el corazón…





Al fin, el dolor ha desaparecido. Me siento libre, ligero. Por primera vez en mucho tiempo tengo fuerzas para luchar. Luchar por volver a ver a quien dio a mi vida un significado. Luchar por verla una vez más.
Y ni el cielo ni el infierno, ángel o demonio, conseguirán detenerme.
La encontraré y la llevaré conmigo.
Nadie nos separará jamás.
No tiene los permisos requeridos para ver los archivos adjuntos a este mensaje.
:101: Lorenzo Blanco y los crímenes inoportunos - Eduardo Arias

Ama y haz lo que quieras
Recuento 2019

Avatar de Usuario
El Ekilibrio
No puedo evitarlo
Mensajes: 16701
Registrado: 24 Abr 2006 19:03
Ubicación: Sociedad protectora de animales y barcomaris
Contactar:

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por El Ekilibrio » 14 Abr 2009 11:20

¡Romanticismo ligeramente victoriano al poder!.
Decadente, oscuro, clásico... Eso sí, el final un poco ñoño y humanamente previsible...

¡Bravo!...
Nunca discutas con un imbécil, te hará descender a su nivel y allí te ganará por experiencia
Imagen
http://elekilibrio.blogspot.com/
CAMPAÑA PARA PAGAR LOS ESTUDIOS DE BARCOMARI

Avatar de Usuario
el_drizzit
Lector
Mensajes: 65
Registrado: 22 Ene 2009 17:48

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por el_drizzit » 14 Abr 2009 11:30

Buen relato, etéreo, insustancial. Me gustó.
Leyendo: Vince y Joy.

Atali
Me estoy empezando a viciar
Mensajes: 455
Registrado: 08 Jun 2007 22:31

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Atali » 14 Abr 2009 13:33

El usuario se ha dado de baja porque cree que los moderadores de este foro carecen de respeto.
Última edición por Atali el 18 Abr 2010 11:10, editado 1 vez en total.

Robert Jordan
Mensajes: 18
Registrado: 12 Feb 2009 14:07

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Robert Jordan » 14 Abr 2009 14:19

Un relato un pelín cursi para mi gusto, pero no dejo de quitarle su mérito.
Bien escrito, fantasioso. Me gustó en su conjunto.

Enhorabuena...

Avatar de Usuario
ciro
Vivo aquí
Mensajes: 26902
Registrado: 25 Feb 2006 11:31

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por ciro » 14 Abr 2009 14:33

Autor con mucho oficio. Tiernisimo, quizá demasiado para mi. De todas maneras es uno de los mejores.
Suele ser más rentable escuchar que hablar. No hagáis como yo. Cosecha propia

Avatar de Usuario
Fenix
No tengo vida social
Mensajes: 2249
Registrado: 25 Abr 2006 21:33
Ubicación: En mi casa, dónde si no

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Fenix » 14 Abr 2009 14:33

Pues yo debo ser muy poco victoriano, Eki, o quizá nada romántico, que sé yo, lo cierto es que no me he enterado demasiado de la historia. ¿Se muere?

Avatar de Usuario
Minea
No tengo vida social
Mensajes: 1059
Registrado: 08 Dic 2007 22:07
Ubicación: Palma de Mallorca
Contactar:

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Minea » 14 Abr 2009 17:01

Este es uno de los que más me ha gustado, será que me tira lo victoriano :lol: Está lleno de poesía y sentimientos... Muy bueno.
Yo he entendido que si que muere.

Avatar de Usuario
El Ekilibrio
No puedo evitarlo
Mensajes: 16701
Registrado: 24 Abr 2006 19:03
Ubicación: Sociedad protectora de animales y barcomaris
Contactar:

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por El Ekilibrio » 14 Abr 2009 17:26

Fenix escribió:Pues yo debo ser muy poco victoriano, Eki, o quizá nada romántico, que sé yo, lo cierto es que no me he enterado demasiado de la historia. ¿Se muere?

Tú es que eres más de Victorias que no de Victorianos, amado maestro.
Nunca discutas con un imbécil, te hará descender a su nivel y allí te ganará por experiencia
Imagen
http://elekilibrio.blogspot.com/
CAMPAÑA PARA PAGAR LOS ESTUDIOS DE BARCOMARI

Avatar de Usuario
Ororo
Diosa de ébano
Mensajes: 9137
Registrado: 14 Oct 2008 18:30
Ubicación: En África

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Ororo » 14 Abr 2009 18:18

A mí me ha parecido que la intención es muy buena, pero se podría haber expresado un poco mejor. Me refiero a la concordancia entre las frases y la falta de sinónimos.
De todas formas es una historia interesante narrada en primera persona para darle más ímpetu, y lo consigue. Provoca sensaciones.
:)
No soy lo que escribo; soy lo que tú sientes al leerme.

Avatar de Usuario
Oria
Me estoy empezando a viciar
Mensajes: 474
Registrado: 26 Oct 2008 23:45

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Oria » 14 Abr 2009 23:08

1ras y sucesivas lecturas: Es como si la idea la tuvieras en la cabeza pero no hubieras sabido darle forma. Dices, dices y dices pero, en realidad, ¿qué quieres contar?
Un forero ha dicho que le resultó decante, a mí me sale la palabra rococó, por ello me cuesta arrancar. El primer diálogo ya me deja patinando por el cambio de formas con ese impestuoso "¡Eh, tú!..." Llegó un momentó en que no supe de dónde salía esa voz ni quién era su dueño. A parte de que está pegado al diálogo anterior.
Hago al protagonista en una cama, enfermo, pero de repente está bajándose de un carruaje y acto seguido está sentado en una terraza. Luego la primera vez de la aparación, la misma tiene los ojos cristalinos... y la segunda son fríos e inhumanos. Puede que no se refiera a la misma sino a otra. No he conseguido averiguarlo. La encuentro caótica.
¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.
Imagen

Avatar de Usuario
Gabi
Vivo aquí
Mensajes: 15878
Registrado: 16 Feb 2008 21:27
Ubicación: Argentina

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Gabi » 14 Abr 2009 23:54

Me costó mucho seguirlo y me resultó un tanto empalagoso.
Por el primer motivo lo apunto para una relectura.
"Sé selectivo en tus batallas, a veces tener paz es mejor que tener la razón".

Avatar de Usuario
Desierto
Foroadicto
Mensajes: 2803
Registrado: 22 Mar 2008 13:27
Ubicación: Salamanca

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Desierto » 15 Abr 2009 11:22

Estoy de acuerdo con las impresiones generales. Es un relato con un lenguaje muy bien escogido y una ambientación fantástica, pero parece que el autor tiene la idea muy clara en su cabeza, posiblemente demasiado, y en algunas partes resulta algo confuso.

Buena impresión global de todos modos.

Plus por originalidad (no en la trama pero sí en la forma).
Recuento 2017
Es el terreno resbaladizo de los sueños lo que convierte el dormir en un deporte de riesgo

Avatar de Usuario
Merridew
Vivo aquí
Mensajes: 6980
Registrado: 05 Sep 2006 20:44

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Merridew » 15 Abr 2009 12:45

A mí no me gustó, ni en forma ni en fondo.

(otra cosa que noto, y van ya tres concursos sucesivos con este en que me leo todos los relatos, es el constante protagonismo de la muerte en la mayoría)
Lo que eres me distrae de lo que dices

Avatar de Usuario
Emperatriz_Infantil
Foroadicto
Mensajes: 2866
Registrado: 25 Abr 2007 11:10
Ubicación: Reino sin fronteras de Fantasia
Contactar:

Re: CPIV- Silvana

Mensaje por Emperatriz_Infantil » 15 Abr 2009 20:42

Me encanta ¿Que más puedo decir? Aunque la historia pueda llegar a ser confusa, es tan intensa que lo compensa todo. Es puro sentimiento.
Y lo mejor es que te deja pensando un buen rato... ¿Y quién es ella?

Tiene algunas faltas de ortografia, eso si (pero seguro que yo tengo más :oops: ) y es cierto que el ¡Eh, tu! desconcierta al principio.

Gracias por compartirla!

Kisses
:101: Leyendo: Amanecer Rojo, Pierce Brown
:101: Leyendo 2: Rusia, Edward Rutherfurd

Recuento 2019 Libros

Reto PopSugar 2019

Responder