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Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 24 Mar 2020 08:44
por Gretogarbo
¡Luis Fonsi en la literatura! ¡Esto es el apocalipsis!

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 24 Mar 2020 10:40
por magali
Los protagonistas son jóvenes y en el fragmento que he puesto están en un momento relajado, por eso el protagonista canta esa canción, para "cabrear" al compañero.

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 24 Mar 2020 12:04
por imation
:lol: :lol:

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 24 Mar 2020 19:56
por lucia
Y aquí ha pillado desprevenido a Greto :lol: :lol:

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 09 Oct 2020 12:59
por Gretogarbo
— Anoche mi padre me llevó a ver Scheherazade.
— Oh —dijo el conde (contento de cambiar de tema)—. Lo mejor de Rimski-Kórsakov.
— Es posible. No lo sé. El caso es el siguiente: según el programa, la composición "pretendía" encantar a los oyentes con "el mundo de
Las mil y una noches".
— El reino de Aladino y la lámpara —comentó el conde con una sonrisa.
— Exacto. Y, de hecho, todos los espectadores que había en el teatro parecían absolutamente encantados.
— Pues mira, ya está.
— Y sin embargo, ninguna de todas aquellas personas tiene intención de viajar a Arabia, aunque allí es donde estaba la lámpara.

Un caballero en Moscú, de Amor Towles (traducción de Gemma Rovira Ortega)


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Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 09 Oct 2020 13:36
por Aben Razín
¡Un encanto de pieza de ballet, Gretogarbo! :60: :wink:

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 09 Oct 2020 14:01
por Gretogarbo
Pero justo cuando la muchacha estaba invitándolo a compartir con ella sus pensamientos sobre el asunto, el acordeonista empezó a tocar una tonada de aire español. La melodía debió de recordarle algo, porque la joven se interrumpió, miró al músico y se preguntó en voz alta de dónde sería.
— Es de
El cascanueces —contestó el chico sin pensar.
El cascanueces... —repitió ella.
Un caballero en Moscú, de Amor Towles (traducción de Gemma Rovira Ortega)


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Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 09 Oct 2020 14:08
por Aben Razín
¡Otra más!, :08:

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 09 Abr 2021 13:47
por Gretogarbo
Un hombre joven en lo alto de un inmueble.
Solo.
Walkman (modelo 1980) en los oídos.
Fusil con mira telescópica a modo de guitarra. Interpreta con pasión los acordes de "The Logical Song" de Supertramp.
NIHAD (Punteando con la guitarra y luego a voz en grito) Kankinkankan budu.
Kankinkankan budu.
Kankinkankan budu.
Kankinkankan budu.
(Cuando la canción comienza, su fusil pasa del estatuto de guitarra al de micro. Su inglés es aproximativo. Canta la primera estrofa. De pronto, algo atrae su atención a lo lejos. Se echa el fusil al hombro, rápidamente, y apunta mientras sigue cantando. Hace un disparo y recarga rápidamente. Tira de nuevo desplazándose.(...))

Incendios, de Wajdi Mouawad (traducción de Eladio de Pablo)


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Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 09 Abr 2021 13:56
por Gretogarbo
(NIHAD se levanta de nuevo, se coloca con su fusil en forma de micro. Ajusta sus auriculares, pone en funcionamiento su walkman. Y mima una batería) One, two, one, two, three, four! (Sonoriza los treinta y dos golpes de batería de "Roxanne" de The Police haciendo "Nin, nin, nin, nin, nin..." luego canta la canción deformando las palabras.)
Incendios, de Wajdi Mouawad (traducción de Eladio de Pablo)


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Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 13 Abr 2021 16:50
por jilguero

La entrada en el comedor fue celebrada unánimemente con sonrisas y pequeñas inclinaciones de cabeza. Salvador, olvidando agravios o diplomáticamente fingidor, abrió de par en par las puertas acristaladas, primero pasaron Ricardo Reis y Marcenda, como debía de ser, es él el convidado, aquí no se oye la música, mucho daría que pensar el que sonara la marcha nupcial de Lohengrin, o la de Mendelssohn, o, menos célebre, quizá porque sonó antes de una desgracia, la de Lucía de Lamermoor, de Donizetti.

El año de la muerte de Ricardo Reis, de José Saramago


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PD: un tanto manidas, pero muy bien traídas con ironía por Saramago; y gracias, Greto, por localizarme la de Donizetti.

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 25 Abr 2021 20:29
por magali
En Sol de sangre (Sicarios de Oslo 2) - Jo Nesbø
—Cuéntame algo, Ulf —Se puso el chaquetón que yo había tomado prestado de la cabaña debajo de la cabeza.
—¿Qué?
—Cualquier cosa.
—Déjame pensar un poco.
Permanecimos tumbados en silencio. Escuché el crepitar de la hoguera y las olas, que acariciaban suavemente la orilla.
—Una noche de verano en Estocolmo —dije—. Todo está verde. Todo el mundo duerme. Voy despacio por el camino con Monica. Nos detenemos y nos besamos. Y luego seguimos andando. Oímos risas a través de una ventana abierta. Sopla una brisa fresca desde el archipiélago que huele a hierba y algas. —Canturreé en mi fuero interno. La brisa nos acaricia las mejillas, abrazo a Monica un poco más y la noche no existe, es solo un silencio, una sombra, un viento.
—Qué bonito —susurró—. Continúa.
—La noche es breve y luminosa y se aleja cuando los tordos despiertan. Un hombre deja de remar para observar a un cisne. Cuando cruzamos Västerbo nos adelanta un solitario tranvía vacío. Y allí, en plena noche y en completo secreto, los árboles de Estocolmo florecen mientras las ventanas pintan la ciudad con su luz. Y la ciudad toca una nota para todos los que duermen, para todos los que van a viajar y a marcharse lejos, pero que volverán a Estocolmo. Las calles huelen a flores, acabamos de besarnos y caminamos despacio, despacio por la ciudad.
Escuché. Las olas. La hoguera. El grito lejano de una gaviota.
—¿Monica es tu novia?
—Sí —dije—. Es mi novia.
—Ah, vale. ¿Y cuánto hace que sois novios?
—Vamos a ver… Yo diría que diez años.
—Eso es mucho tiempo.
—Sí, pero somos novios solo tres minutos cada vez.
—¿Tres minutos?
—Para ser precisos, tres minutos y diecinueve segundos, que es lo que ella tarda en cantar la canción.
Oí que se sentaba.
—Eso que me has contado, ¿era una canción?
—«Sakta vi går genom stan» —dije—. Monica Zetterlund.
—¿Y no la conoces de nada?
—No. Tenía una entrada para el concierto que dio con Steve Kuhn en Estocolmo, pero Anna estaba enferma y tuve que trabajar.

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Sakta vi gå genom stan - Monica Zetterlund

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 30 Abr 2021 13:15
por Gretogarbo
La luna era bandera de la noche, diosa desafiante y le gustaba poco a la gente de bien, la miraban con recelo y en cuanto podían la desprestigiaban; decía una canción:
El sol le dijo a la luna,
ocairí, ocairá,
apártate, bandolera,
ocairí, ocairá;
mujer que anda de noche
no puede ser cosa buena;
el sol daba la fuerza y la esperanza y la luna la duda y la zozobra, eso sí, pero qué estúpida traducción a esquemas romos y vulgares la de aquella canción, ¿cómo iban a hablarse en ningún caso de manera tan necia y tan pueril dos dioses imbatibles, si además no podían siquiera conocerse?, y yo con el sol, aunque me gustaba, tenía una relación de desafío, de contraste, como si le dijera: «tú ahí y yo aquí, yo soy mi tiempo y mi sangre y mis proyectos, soy algo que tú iluminas y contorneas», pero a la luna me fundía y me abandonaba, podía hacer de mí lo que quisiera y siempre ha conocido su poder, me puede hacer perder hasta la memoria y la dignidad, las riendas de mi vida, insufla y apadrina en mí los más inesperados trastornos, y lo sabe.
Retahílas, de Carmen Martín Gaite


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Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 30 Abr 2021 13:28
por Aben Razín
Gracias por estos recuerdos, :60:

Re: La música en un fragmento literario

Publicado: 30 Abr 2021 15:54
por jilguero

En abril hubo complicaciones en la casa de la hermandad. Todo empezó una tarde lluviosa de lunes. Seis de ellos estaban allí. Catanzano se había doblado el tobillo y estaba entronizado en el sofá. Los demás se dedicaban a probar sus muletas. Lynch estaba a punto de poner un popurrí de canciones de No, no, Nanette en el gramófono, cuando el portero, que era de origen belga, entró en el apartamento. Iba acompañado de una pareja: un hombre muy alto a quien le asomaban las muñecas por debajo de las mangas del abrigo, y una mujer con un traje de color púrpura y un cuello barato de piel, el pelo oxigenado, los ojos azules y la piel muy roja.


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Lymie Peters fue el primero en reaccionar. Estaba de pie en medio de la corriente y estornudó. Dede Sandstrom fue hacia la puerta y la cerró de un portazo. Igual que si se hubiese quebrado un hechizo, la aguja del gramófono cayó sobre los compases iniciales de «I want to be happy», y todos se pusieron a hablar al mismo tiempo. Su excitación, el timbre de sus voces inmaduras, los gestos que hacían con las manos y sus intranquilas obscenidades se debían todas a algo que ninguno se atrevía a mencionar: su casa, su hermandad (que en la imaginación de todos era como una mujer hermosa que eran demasiado jóvenes para tener) estaba a punto de desaparecer. Si aquella gente no la alquilaba, la alquilarían otros.


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La hoja plegada
, de William Maxwell.