Augusto Monterroso

Pues eso, para hablar de un autor en general.

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madison
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Augusto Monterroso

Mensaje por madison »

Augusto Monterroso
(21 de diciembre de 1921, Tegucigalpa, Guatemala – 7 de febrero de 2003, Distrito Federal, México)

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Escritor hispanoamericano, natural de Guatemala y nacionalizado como mexicano, conocido por sus producciones de relatos breves e hiperbreves. A los 15 años su familia se estableció en Guatemala, residió en Bolivia y Chile durante los años cincuenta y desde 1944 fijó su residencia en México, al que se trasladó por motivos políticos (sus actividades en contra del dictador Ubico).

Narrador y ensayista, empezó a publicar sus textos a partir de 1959, año en que se publica la primera edición de Obras completas (y otros cuentos), conjunto de incisivas narraciones donde comienzan a notarse los rasgos fundamentales de su narrativa: una prosa concisa, breve, aparentemente sencilla que sin embargo está llena de referencias cultas, así como un magistral manejo de la parodia, la caricatura y el humor negro.

Tito, como lo llamaban sus allegados, el gran escritor de cuentos y fábulas breves, falleció de un paro cardíaco el 7 de febrero de 2003. Estuvo casado con la escritora de origen libanés Bárbara Jacobs, su alumna y, probablemente, su más ferviente admiradora.

Y aunque fue a dormir… Monterroso todavía está aquí
El burro y la flauta
Tirada en el campo estaba desde hacía tiempo
una flauta que ya nadie tocaba, hasta que un
día un burro que paseaba por ahí resopló fuerte
sobre ella haciéndola producir el sonido más
dulce de su vida, es decir, de la vida del burro y
de la flauta.
Incapaces de comprender lo que había
pasado, pues la racionalidad no era su fuerte y
ambos creían en la racionalidad, se separaron
presurosos, avergonzados de lo mejor que el
uno y el otro habían hecho durante su triste
existencia.

Maestro de un humor basado en la verdad y en la mentira humana que, a final de cuentas, él siempre trató como una y la misma cosa, Augusto Monterroso recibió múltiples galardones. Entre ellos, quizá el más preciado, el de ser el mejor amigo que un hombre puede recordar. Sus seres queridos sólo tienen elogios para el hombre, el creador y el amigo.

Carlos Monsiváis comentó que el prosista fue y sigue siendo un ser excepcional, un amigo de extraordinaria finura, una persona enteradísima de todo lo que sucedía y un hombre con una lealtad inquebrantable a la causa guatemalteca.

Debió abandonar Guatemala por el golpe de estado de Castillo Armas y nunca se reconcilió con los sucesivos regímenes autoritarios y dictatoriales. Siempre, al igual que su amigo y maestro Luis Cardoza y Aragón, fue crítico implacable de lo que significaba el aplastamiento de los derechos humanos, sobre todo los de los indígenas, en Guatemala.

Monterroso renueva la tradición de la fábula. Es el Samaniego, es el Iriarte que no pudieron ser y que están ahí, presentes, activados y exaltados por una malicia de primer orden y una capacidad de sátira extraordinaria.

Alvaro Mutis declaró: Su principal enseñanza fue su forma de entender y vivir la amistad de una forma entrañable y tan suya, mezclada de humor y finura, y al mismo tiempo de una inteligencia aguda. La ausencia de una persona así no se puede explicar.

Elena Poniatowska también habló del autor de El dinosaurio: Su obra no es muy abundante, por eso sus libros son una gran enseñanza. El mejor homenaje para él es leerlo, enseñarlo, conocerlo; creo que la única manera de honrar a un escritor es leerlo y divulgar su obra.

Obra y crítica
Es considerado como uno de los maestros de la mini-ficción y, de forma breve, aborda temáticas complejas y fascinantes, con una provocadora visión del mundo en el universo y una narrativa que deleita a los lectores más exigentes, haciendo habitual la sustitución del nombre por el apócope.[cita requerida] Entre sus libros destacan además: La oveja negra y demás fábulas (1969), Movimiento perpetuo (1972), la novela Lo demás es silencio (1978); Viaje al centro de la fábula (conversaciones, 1981); La palabra mágica (1983) y La letra e: fragmentos de un diario (1987). En 1998 publicó su colección de ensayos La vaca.

Su composición Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí, estaba considerada como el microrrelato más breve de la literatura universal hasta la aparición de El emigrante de Luis Felipe Lomelí. Sobre El dinosaurio, Monterroso aseveró que "sus interpretaciones eran tan infinitas como el universo mismo". En 1970 ganó el premio Magda Donato, en 1975 el Premio Xavier Villaurrutia por Antología personal,2 y en 1988 le fue entregada la condecoración del Águila Azteca, por su aporte a la cultura de México. Fue galardonado con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (México) en 1996. En 1997 el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala le otorgó el Premio Nacional de Literatura "Miguel Ángel Asturias". En 2000 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en reconocimiento a toda su carrera.

Obras
Obras completas (y otros cuentos) (1959)
La oveja negra y demás fábulas (1969)
Movimiento perpetuo (cuentos, ensayos y aforismos, 1972)
Lo demás es silencio (novela, 1978)
Viaje al centro de la fábula (entrevistas, 1981)
La palabra mágica (cuentos y ensayos, 1983)
La letra e: fragmentos de un diario (1987)
Los buscadores de oro (autobiografía, 1993)
La vaca (ensayos, 1998)
Pájaros de Hispanoamérica (antología, 2002)
Literatura y vida (cuentos y ensayos, 2004)
El Paraíso imperfecto
El conejo y el león
La fe y las montañas
La rana que quería ser una rana auténtica
La tortuga y Aquiles

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Editado por moderación 10/02/2013
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natura
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Re: Augusto Monterroso

Mensaje por natura »

Dejo un artículo de diariodenavarra.es por el décimo aniversario de la muerte de este escritor :arrow:

Diez años sin Augusto Monterroso
El 7 de febrero de 2003 moría en México el escritor guatemalteco Augusto Monterroso, el autor del cuento breve más universal: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". Siete palabras que siempre persiguieron a este autor premio Príncipe de Asturias y maestro de la intensidad y la concisión.

Diez años ya sin Augusto Monterroso, conocido como "Tito", un escritor clásico amante de los clásicos, de culto, que nació en 1921 por "azar" en Tegucigalpa, pero guatemalteco desde niño -"Soy, me siento y he sido siempre guatemalteco"- decía el escritor, que se exilió por cuestiones políticas en México en 1944, donde vivió hasta su muerte. Su primer trabajo en ese país fue en la editorial Séneca, con José Bergamín.

Monterroso es uno de los autores latinoamericanos más importantes del siglo XX y al que más seguidores o copiadores le han salido, porque hoy el microrrelato es un "boom".

Se podría decir que Monterroso es el artista creador del "tweet" más poético y sugerente de la historia, pero también es recordado por su inmensa calidad humana, su bondad, su timidez y su pequeña estatura, algo con lo que siempre bromeó. Era corto pero intenso como su obra.
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Arden
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Re: Augusto Monterroso

Mensaje por Arden »

Es uno de mis autores imprescindibles, evidentemente además del famoso cuento del dinosaurio, del que leí todas las posibles interpretaciones en un artículo memorable de Vargas Llosa hace años, tiene muchísimos otros asimismo inolvidables, como el de Aquiles y la tortuga.

Aquiles y la tortuga

Por fin, según el cable, la semana pasada la tortuga llegó a la meta.
En rueda de prensa declaró modestamente que siempre temió perder, pues su contrincante le pisó todo el tiempo los talones.

En efecto, una diezmiltrillonésima de segundo después, como una flecha y maldiciendo a Zenón de Elea, llegó Aquiles.

La rana que quería ser una rana auténtica

Había una vez una rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.

Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.

Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.

Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.
Ulises y la Odisea de Pietro Citati. Les fúries invisibles del cor de John Boyne. La Odisea de Homero.

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Murke
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Re: Augusto Monterroso

Mensaje por Murke »

Monterroso, auténticamente genial :lol: .

La oveja negra

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.

Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Y uno que es un poco largo en comparación con otros, pero que me encanta :mrgreen: .

El camaleón que finalmente no sabía de qué color ponerse

En un país muy remoto, en plena Selva, se presentó hace muchos años un tiempo malo en el que el Camaleón, a quien le había dado por la política, entró en un estado de total desconcierto, pues los otros animales, asesorados por la Zorra, se habían enterado de sus artimañas y empezaron a contrarrestarlas llevando día y noche en los bolsillos juegos de diversos vidrios de colores para combatir su ambigüedad e hipocresía, de manera que cuando él estaba morado y por cualquier circunstancia del momento necesitaba volverse, digamos, azul, sacaban rápidamente un cristal rojo a través del cual lo veían, y para ellos continuaba siendo el mismo Camaleón morado, aunque se condujera como Camaleón azul; y cuando estaba rojo y por motivaciones especiales se volvía anaranjado, usaban el cristal correspondiente y lo seguían viendo tal cual.
Esto sólo en cuanto a los colores primarios, pues el método se generalizó tanto que con el tiempo no había ya quien no llevara consigo un equipo completo de cristales para aquellos casos en que el mañoso se tornaba simplemente grisáceo, o verdiazul, o de cualquier color más o menos indefinido, para dar el cual eran necesarias tres, cuatro o cinco superposiciones de cristales.

Pero lo bueno fue que el Camaleón, considerando que todos eran de su condición, adoptó también el sistema.

Entonces era cosa de verlos a todos en las calles sacando y alternando cristales a medida que cambiaban de colores, según el clima político o las opiniones políticas prevalecientes ese día de la semana o a esa hora del día o de la noche.

Como es fácil comprender, esto se convirtió en una especie de peligrosa confusión de las lenguas; pero pronto los más listos se dieron cuenta de que aquello sería la ruina general si no se reglamentaba de alguna manera, a menos de que todos estuvieran dispuestos a ser cegados y perdidos definitivamente por los dioses, y restablecieron el orden.

Además de lo estatuido por el Reglamento que se redactó con ese fin, el derecho consuetudinario fijó por su parte reglas de refinada urbanidad, según las cuales, si alguno carecía de un vidrio de determinado color urgente para disfrazarse o para descubrir el verdadero color de alguien, podía recurrir inclusive a sus propios enemigos para que se lo prestaran, de acuerdo con su necesidad del momento, como sucedía entre las naciones más civilizadas.

Sólo el León que por entonces era el Presidente de la Selva se reía de unos y de otros, aunque a veces socarronamente jugaba también un poco a lo suyo, por divertirse.

De esa época viene el dicho de que

todo Camaleón es según el color
del cristal con que se mira.
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Aben Razín
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Re: Augusto Monterroso

Mensaje por Aben Razín »

Tengo que mirar, si en la colección de Literatura de Narrativa Hispana, tengo alguna obra de este escritor. Hace tiempo que quiero ponerme con él, pero no he encontrado ocasión. Voy a buscar e informo, :icon_mutis:
Pasado: El ministerio del dolor de Dubravka Ugresic.

Presente: La llamada de la tribu de Mario Vargas Llosa.

Futuro: La Alemania de Weimar: presagio y tragedia de Eric D. Weitz.
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Arden
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Re: Augusto Monterroso

Mensaje por Arden »

Aben Razín escribió: 18 Feb 2021 09:05 Tengo que mirar, si en la colección de Literatura de Narrativa Hispana, tengo alguna obra de este escritor. Hace tiempo que quiero ponerme con él, pero no he encontrado ocasión. Voy a buscar e informo, :icon_mutis:
No te arrepentirás. :D
Ulises y la Odisea de Pietro Citati. Les fúries invisibles del cor de John Boyne. La Odisea de Homero.

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Aben Razín
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Re: Augusto Monterroso

Mensaje por Aben Razín »

Ya he comentado que tengo el volumen de la oveja en uno de los de la colección que he citado. Lo dejo para más adelante. Quizás para el verano que espero con ganas, :mrgreen:

Gracias, Arden :60:
Pasado: El ministerio del dolor de Dubravka Ugresic.

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